23 de Noviembre, 2013

Mesa técnica analizará repartir raciones Junaeb
que sobran en colegios

Hoy los alimentos se botan. La idea es que en el primer semestre de 2014 se aplique a lo menos una experiencia piloto en esta línea.Según los datos de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb), entre el 7 y el 8% de las raciones alimenticias que se entregan en los colegios se pierde cada año. Por esta razón, una mesa de trabajo analizará, a partir de la próxima semana, si es posible repartir la comida que sobra en organizaciones sociales.

A dicha instancia serán convocados representantes del América Solidaria, la Fundación Las Rosas y las hospederías del Hogar de Cristo, posibles receptores de la comida, que hasta ahora termina en la basura. La FAO, en tanto, aportará su mirada técnica a la idea. En paralelo, el secretario general de la Junaeb, Jorge Poblete, viajará a Estados Unidos para reunirse con representantes de DC Central Kitchen, una entidad sin fines de lucro que cuenta, entre sus programas más importantes, el reciclaje de comida.

“La labor de esta entidad es tomar la comida -por ejemplo, de restaurantes-, le aplican un proceso técnico de conservación y la trasladan a puntos con necesidades. Lo que vamos a hacer es conocer cómo se implementa esta experiencia y pedir su acompañamiento técnico en Chile”, sostuvo Poblete.

La idea es que a mediados del primer semestre de 2014 haya, a lo menos, una experiencia piloto funcionando. El profesional recordó que la posibilidad de usar las raciones que sobran actualmente en los colegios no está disponible en el país y que para avanzar en esta línea se requieren ciertas condiciones, como el que los establecimientos en los que sobran las raciones estén cerca de los lugares donde los alimentos se pueden reutilizar.

“La comida que sobra en un almuerzo no se puede guardar uno o dos días; el costo de mantenerla en buenas condiciones es muy alto, lo que hace inviable la iniciativa. Pero si tengo una hospedería del Hogar de Cristo cerca de un colegio donde sobra la comida, se puede buscar un mecanismo técnico que permita tomar los alimentos que sobraron al almuerzo, envasarlos adecuadamente, trasladarlos, y que en la tarde se estén comiendo”, sostuvo Poblete.

Además de la factibilidad técnica, agregó, también es necesario conocer los costos que tendría la iniciativa.

En cuanto a las causas por las que sobra la comida, el profesional afirmó que una de ellas es que hay ocasiones en que los colegios realizan acciones extraprogramáticas fuera del colegio y no avisan al proveedor que habrá menos niños al almuerzo. Lo mismo pasa en las semanas previas a las vacaciones, cuando los niños de los cursos más pequeños dejan de asistir.

Una segunda causa apunta a que los niños que no tienen supervisión de adultos al almorzar no se comen lo que no les gusta. La tercera explicación apunta a que el reducir la sal en las comidas fue difícil para los alumnos, quienes aún se están acostumbrando a los alimentos.

Por esta razón, Poblete se reunirá también con entidades norteamericanas que promueven la alimentación saludable en las escuelas para aprender de ellas.

”La idea es que encontremos una alternativa que nos permita reutilizar la comida. Sabemos que el tema es desafiante, pero podemos lograr una solución”.

JORGE POBLETE
SECRETARIO GENERAL DE LA JUNAEB