2 de Octubre, 2014

Empresas y manipuladoras de alimentos suscriben inédito acuerdo para mejorar Programa de Alimentación Escolar

Un inédito protocolo de acuerdo, cuyo objetivo es trabajar mancomunadamente por el fortalecimiento del Programa de Alimentación Escolar, PAE, dependiente de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas, firmaron las representantes de las 35 mil manipuladoras de alimentos del país junto a NutreChile AG, que representa el 72% de las raciones diarias que reciben 1.800.000 jóvenes de 9.582 establecimientos educacionales del país, y las empresas Dipralsa y JMC, responsables de otro 10%.

El presidente del gremio, Darío Calderón, calificó el hecho como “un paso extraordinario, para el fortalecimiento de esta alianza público-privada en donde hemos incluido con más fuerza a nuestras trabajadoras, para abordar juntos el desafío de dar cada vez un mejor servicio a nuestros niños y jóvenes. Creemos que este es el tipo de alianzas tripartitas, son las que el país necesita”.

Antes de la firma de este protocolo, las empresas agrupadas al interior de Nutre Chile A.G se habían comprometido con Junaeb a avanzar en una serie de propuestas que van en la línea del fortalecimiento del sistema, dentro de lo cual destaca la idea de regionalizar los menús, enmarcado, según señaló Darío Calderón, dentro de un interés mayor, cual es hacer cada vez más atractivas nuestras raciones, que son probadamente saludables, para sacar a los jóvenes del verdadero flagelo de la comida chatarra, que tiene a más de la mitad de los niños de 4 a 6 años con obesidad y sobrepeso.

Otro de los aspectos centrales del acuerdo con las manipuladoras, en la línea de buscar el fomento la alimentación saludable en los niños de los sectores más vulnerables, es la realización de una campaña que sensibilice a los padres y profesores respecto de la necesidad de que sus hijos consuman la comida saludable que el programa PAE pone a disposición de los niños. Además, se consensuó la necesidad de establecer responsabilidades frente a una menor asistencia de los estudiantes, para que las medidas adoptadas competan al establecimiento escolar y no al concesionario. En esta línea, se propuso, junto con las trabajadoras, promover la incorporación de medios electrónicos para la verificación de asistencia. “Esto demuestra que la principal preocupación de quienes estamos en el sistema, Estado, empresas y trabajadoras, son los niños”, indicó Calderón.

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